El cuerpo del soldado representa un espacio cargado de significados y representaciones simbólicas orientados a la defensa, la disciplina y el honor. Desde la concepción de la Fenomenología de la percepción de Maurice Merleau- Ponty, constituye el medio a través del cual se interpreta el mundo militar. Es aquí donde se internaliza la identidad militar. Este artículo enmarcado en un abordaje filosófico plantea cómo el cuerpo en formación dentro del ámbito militar se constituye en un medio de expresión, discurso y significado, y cómo la búsqueda de la salud y el reconocimiento social están interrelacionados en la construcción de la identidad castrense. Este artículo explora desde la metodología cualitativa con enfoque fenomenológico y diseño no experimental, algunas prácticas cotidianas que favorecen a que el cuerpo del soldado se establezca como un símbolo de reconocimiento social, integrando prácticas derivadas del culto al cuerpo para el alcance de una apariencia como instrumento de visibilidad. Dentro de los argumentos que resultan de este abordaje fenomenológico, se establece que el soldado asume la primacía del ideal social, sometiéndose a técnicas disciplinarias corporales de resistencia, potencia, fuerza y otras, en la búsqueda de unas dimensiones corporales deseadas. A su vez, el poder se expresa con relación a la alteridad, es decir, que el cuerpo del otro y la percepción que de él tenemos pueden ser utilizados como elemento de reconocimiento social sobre el cuerpo ajeno (otredad). Esto se evidencia en la desigualdad del proceso de construcción corporal de los miembros de las fuerzas armadas.
Palabras clave:
Culto al cuerpo; salud; reconocimiento social; militar